Lo que necesitamos (para dos copas)
- 1/2 remolacha cocida
- 1/2 tomate rojo bien maduro
- aceite de oliva
- vinagre
- sal
- guindilla verde picante en vinagre
- sésamo
- un poco de agua fría
Forma de hacerlo
Cocer la remolacha con sal hasta que esté tierna. Pelarla. Ponerla en un vaso mezclador y añadir el tomate troceado con su piel, aceite, sal y vinagre. Triturar hasta conseguir una crema espesa. Añadir algo de agua fría, hasta conseguir la consistencia deseada. Rectificar de aceite, sal o vinagre y servir, bien frío, con guindilla picante y sésamo.
Algunas consideraciones
A este salmorejo no le he puesto pan y compruebo que conseguí el espesor deseado.
He servido un poco de él sobre una tostada de pan y la combinación también es buena.
¡Es un entrante muy refrescante!






