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COCINA Y OTRAS CURIOSIDADES

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lunes, 1 de septiembre de 2014

Mermelada de manzana

La falta de tiempo...me ha impedido escribir y compartir alguna receta nueva. 
Aquí va una de reciclaje de manzanas pequeñas y no muy bien parecidas, pero... han sido estupendas para aprovechar en una mermelada que servirá para todo el invierno.








Lo que necesitamos 

  • 745 gramos de manzanas peladas y troceadas
  • 372  de azúcar blanco
  • Un poco de agua (opcional). Depende de lo líquida que se desee la mermelada.Yo no la eché y me quedó un poco espesa.
  • Un palo de canela (opcional)


Una vez que tenemos peladas y troceadas las manzanas así como libres de todas las durezas, las ponemos a cocer lentamente con el agua, azúcar y el palo de canela. 
Vamos revolviendo de vez en cuando para que no se peguen al fondo. Cuando están todas las manzanas convertidas en crema pasaremos a rellenar los botes.
Los botes de cristal han de estar esterilizados. Para ello, ponemos los botes y sus tapas en agua fría y herviremos durante unos 15 minutos. Después de este proceso los rellenamos. Cerramos muy bien y volvemos a hervir al Baño María uno 30 minutos. 

Dejamos enfriar  dentro de la cazuela para evitar que estallen por la diferencia de temperatura. 
Ahora  ya podemos almacenarlos para disfrutarlos cuando queramos.


martes, 3 de septiembre de 2013

Mermelada de ciruela

¿Qué podemos hacer cuando nos sobran ciruelas? Una de las opciones es alargarles la vida  conservándolas para tener una estupenda mermelada para el invierno.



Lo que necesitamos (para 2 botes de conserva)


  • 700 gramos de ciruelas
  • 300 gramos de azúcar
  • 2 cucharadas de zumo de limón


Forma de hacerlo

Lavar las ciruelas. Extraerles el hueso. Dejarlas macerar junto con el azúcar una media hora. Poner al fuego moderado, dejar cocer unos cuarenta minutos, hasta observar la consistencia melosa de la mermelada. Mientras dura el proceso de cocción revolver de vez en cuando para evitar que se queme el fondo de la mermelada.
Triturar con la batidora para que no se note la piel de la ciruela.

Esterilizar los botes introduciéndolos en agua fría y dejar hervir unos veinte minutos.
Con la mermelada aún caliente rellenar los botes esterilizados. Cerrar muy bien y hervir los botes de nuevo al Baño María unos 20-30 minutos.

¡Así de fácil!

lunes, 2 de septiembre de 2013

Chutney de calabaza

Intentando cumplir mi deseo de trabajar con la calabaza y siguiendo el chutney de cereza elaboré esta conserva de mermelada especiada.  Además, me guié por el Chutney de potimarron. Aquí podéis ver el resultado.






Lo que necesitamos


  • 600 g de calabaza 
  • 2 manzanas
  • un trozo de jengibre
  • 2 cebollas pequeñas  o una grande
  • 25 cl de vinagre de manzana
  • 150 gramos de azúcar moreno
  • 50 g de uvas pasas sin pepita
  • 1 trozo de pimiento ( yo lo eché picante)
  • 1 palo de canela 
  • un poco de sal


Forma de hacerlo

Se ponen todos tos ingredientes pelados (calabaza, cebolla y manzana), troceados en una cazuela a cocer lentamente hasta que estén blandos y al final se aumenta el fuego para reducir líquido, de forma que quede meloso. En esta última parte hay que remover pues se puede pegar el contenido al fondo de la cazuela.
Se deja enfriar y ya está listo para comer o conservar.

Algunas consideraciones

Es interesante pero, personalmente, prefiero el chutney de cerezas (que es riquísimo). Cierto es, que yo utilicé calabaza sepallo, pues no encontré potimarron. Si logro encontrarla, probaré con ella.

¡Buen comienzo de septiembre!

lunes, 26 de agosto de 2013

Mermelada de moras silvestres

Las moras silvestres crecen en los zarzales o morales, así llamados en castellano, o silvas en gallego. Ahora, finales de agosto ya comienzan a estar sus frutos con el intenso morado característico. ¿Cómo no caer en la tentación de coger unos puñados después de un agradable paseo?
Así, recolectamos estas deliciosas moras para nutrir nuestra despensa (no sin antes sufrir algún picotazo); pero ya sabéis "el que algo quiere, algo le cuesta".












Lo que necesitamos

  • 300 gramos de moras bien maduras
  • 200 gramos de azúcar
  • una cucharadita de zumo de limón,  a modo de conservante (opcional)

Forma de hacerla

Lavamos las moras, eliminamos las hojitas o restos que tengan, las ponemos en una cazuela con el azúcar y dejamos cocer, revolviendo para evitar que se pegue la mermelada, sobre todo al final cuando esté espesando.
Una vez espesa, melosa, retiramos, dejamos enfriar y si queremos conservar esterilizamos botes hirviéndolos. Rellenamos (aún calientes), cerramos la tapa muy bien y esterilizamos, de nuevo, hirviéndolos al Baño María unos 20-30 minutos.



En esta conserva no he retirado el grano interior, podéis apreciarlo.
Aquí decidí pasarla por la batidora, para que estuviera menos grumosa. Es otra opción.



Continuando con un trabajo mejor controlado, he encontrado a través del blog Brujita en la cocina una entrada para poner a mis apreciados botes de mermelada una etiqueta gratis proveniente a su vez de la página Jam Labelizer.

Algunas consideraciones

Las moras tienen en el interior un grano grueso, que podemos eliminar pasando por un colador la mermelada, para que nos quede más fina.

¡Buen comienzo de semana!





martes, 16 de julio de 2013

Pisto

El pisto es una mezcla de verduras, hechas lentamente en una sartén o cazuela, al que no le puede faltar el tomate.
Ahora, en verano, cuando los tomates están más sabrosos es el momento de disfrutar este plato o aprovechar para guardar un poco para cuando no tenemos la posibilidad de hacerlo, bien por falta de tiempo o por falta de verduras en su mejores condiciones de sabor.









Lo que necesitamos 


  • 1 pimiento verde
  • 1 pimiento rojo
  • 1 cebolla
  • 2 calabacines
  • 1,5 kg de tomates maduros
  • 3 dientes de ajo
  • una rama de perejil
  • aceite de oliva
  • sal


Forma de hacerlo

En esta ocasión asé previamente los dos  pimientos para quitarles la piel.
Escaldar los tomates en agua hirviendo, introduciéndolos en ella unos segundos para quitarles la piel pero no la carne.
Lavar los calabacines y cortarlos en trozos medianos.
En una sartén o cazuela echar aceite, añadir la cebolla picada en trozos  y rehogar hasta dorar un poquito, después añadir, (añadir el pimiento si no es asado), el calabacín, el tomate, los ajos, el perejil y por último la sal  y dejar hacer lentamente hasta que todas las verduras estén tiernas; una media hora.
Finalmente, añadí los pimientos asados y troceados.
Me gustó bastante añadir los pimientos asados, si bien, da más trabajo.

Para hacer la conserva

Dejar reposar y mientras tanto esterilizar los botes de cristal en agua hirviendo unos veinte minutos.
Rellenarlos con el pisto, sellar o cubrir con aceite de oliva su boca, dejando un espacio vacío (1 cm) y cerrarlos bien.
Por último, hervir esos botes al Baño María unos 20 ó 30 minutos, para conservarlos.
Con estas cantidades logré hacer 4 botes de 650 gramos; como el que podéis apreciar en la foto de arriba. (Este bote, sirve para comer dos personas, perfectamente)
¡Trabajar un día, para disfrutar de tiempo libre otros cuatro!.

miércoles, 26 de junio de 2013

Pimiento verde

Amplio la sección de conservas, con este embotado de pimiento verde. Servirá tanto para acompañar a otros platos, como para hacer una crema que sirva de base, por ejemplo, a un bacalao. Ver enlace crema de pimientos...




Se conservan como el pimiento rojo que puse en otra entrada. Indico el enlace aquí. 




Lo que necesitamos

  • 1 pimiento verde
  • un diente de ajo
  • aceite de oliva
  • una pizca de sal
  • una pizca de azúcar para corregir acidez
  • guindilla (opcional)

Para la conserva


  1. Esterilizar los botes 20 minutos en agua hirviendo.
  2. Rellenarlos con el pimiento, una vez asado.
  3. Añadir una cucharadita de café de zumo de limón (conservante).
  4. Sellar con aceite de oliva y  cerrar muy bien.
  5. Hervir otra vez, ahora cerrado, 30 minutos 
  6. Ya está lista la conserva.
¡Buen día!


domingo, 23 de junio de 2013

Chutney de cerezas

He conocido esta receta por el  blog de La cuinera y viendo que estamos en la época de las cerezas me puse manos a la obra.
Hace tiempo que buscaba una receta de salsa  apropiada para el pato y este blog me la proporcionó con creces; pues a parte de ser lo que buscaba, me mostró un mundo con los "Chutney"que me ha maravillado.
Chutney ("chatni") es una palabra inglesa que se refiere a un tipo de mermelada agridulce con especias que proviene de la India. Su significado es algo así como "para chuparse los dedos".
Se puede hacer con muchas frutas o verduras diferentes, así, la he leído con manzanas, con mango, calabacín... Por supuesto, estoy desando hacer otras.






Lo que necesitamos

  • 200 g de cerezas. Las mías son del Bierzo (León)
  • 50 g de uvas pasas sin pepitas
  • 1 cebolla picada
  • 70 g de azúcar
  • 6 vainas de cardomomo
  • 1 pizca de comino
  • 1 pizca de pimienta  
  • 1/2 barquillo de canela 
  • 1 pizca de sal
  • 200 ml de vinagre de manzana



Forma de hacerlo

Se ponen todos los ingredientes juntos en un cazo y se cuecen media hora, hasta que quede una consistencia espesa tipo mermelada. 
La cocción ha de ser con fuego medio al principio, aumentándolo al final para evaporar líquido; revolviendo de vez en cuando para que no se pegue.
Se deja enfriar y se puede consumir directamente acompañando carnes como pato, cerdo... pienso que con "foie" debe estar soberbio.

Y lo mejor: ¡ se puede hacer conserva!

Esterilizar botes de cristal, hirviéndolos 20 minutos, llenar, cerrar muy bien , volver a hervir otros 20 minutos.
Sacarlos, sin quemarse y, como dice La cuinera, poner boca abajo, para comprobar que la conserva está bien hecha.
¡ A disfrutar cuando no haya cerezas!

Os animo especialmente a hacer Chutney, pasada esta noche mágica de San Juan en la que aquí, en Galicia, todo huele a humo de las hogueras en la calle, a riquísimas sardinas asadas... y sobre todo a alegría. 

¡Feliz noche de San Juan!





viernes, 17 de mayo de 2013

Salsa de tomate casera


Cada verano, cuando el sol ha madurado los tomates y están bien rojos, nos dedicamos, pues tengo ayuda para este trabajo, a comprar en mercados locales varias cajas de tomates, para luego hacer una salsa riquísima que comeremos a lo largo de todo el año. Este año, ya no nos quedan reservas de tomate, por lo que estamos impacientes por volver a hacerlos.

La ciudad donde los compro es, preferiblemente,  León,  debido a que los tomates son más dulces por la mayor exposición al sol. 

Otro valor añadido a esta salsa es que está hecha con fuego de leña y lentamente.

De todas formas, con una buena materia prima, podréis conseguir una salsa así de buena.

De lo que se trata es de consumir productos de temporada ya que su sabor será mucho más auténtico.  ¿No pensáis muchas veces, esto no sabe a nada? 



Lo que necesitamos (mucha paciencia)

Con esta cantidad podremos embotar más o menos 3 botes de 300 gramos.

  • 2 kg de tomates
  • 1 cebolla grande
  • 3 dientes de ajo grandes
  • 2 cucharadas de perejil picado
  • sal
  • aceite
  • botes de cristal, limpios


Forma de hacerlo


  1. Poner a hervir  agua en una cazuela y escaldar los tomates unos segundos, de poco en poco, para quitarles la piel.
  2. Cuando se sacan del agua hirviendo ponerlos rápidamente en  agua fría un momento y se podrá quitar la piel mejor.
  3. Trocearlos, en pedazos medianos.
  4. En otra cazuela cubrimos el fondo de aceite de oliva, pochamos la cebolla, que habremos picado previamente, añadimos el tomate, la sal y el perejil.
  5. Dejamos hacerse la salsa unas dos  horas, a fuego mediano o bajo, revolviendo de vez en cuando pues tiende a  pegarse al fondo de la cazuela.(No puedo ser exacta en el tiempo pues la clave está en que se evapore su agua hasta que quede una consistencia cremosa). Durante este proceso, se debe revolver la salsa y aplastar con un tenedor los trozos par ir consiguiendo la salsa de tomate más fina. Podría ser con batidora, pero yo no la utilizo, prefiero que quede un poco más entera.
  6. Dejar reposar hasta que enfríe.
  7. Esterilizar los botes de cristal. Para ello, ponemos una cazuela grande llena de agua y colocamos en ella, aún fría, los botes abiertos y sus tapas. Los hervimos 10 ó 15 minutos, los sacamos con cuidado y los colocamos boca arriba para ser rellenados.
  8. Repartimos  la salsa de tomate en los botes, dejando un espacio de un dedo ( si dejamos poco espacio al volver a esterilizar se derrama el aceite en el agua y engrasa todos los botes)  para sellar con un poco de aceite de oliva su boca, tapando totalmente la salsa. Cerramos, apretando muy bien. El sellado con aceite ayuda a conservar. 
  9. Hervir 30 minutos cubiertos hasta sus 3/4 partes de agua para formar la conserva.
  10. Dejar enfriar.





Otras consideraciones 

Os he puesto la cantidad de 2 kg de tomates a modo de ejemplo, pero yo hago, por lo menos 20 ó 30 kg y ya veis que no me llegan al siguiente verano.

Espero que os sirva mi forma de conservar los tomates. Lo disfrutaréis tanto como yo. Merece la pena hacerlos, sin duda alguna.

Quería mostraros también  la imagen de una clase de tomate que me parece especialmente bueno, debido a que es muy carnoso, sin semillas, de gran tamaño, dulce y de carne muy suave. Yo, siempre que lo encuentro en un mercado procuro comprarlo.






viernes, 3 de mayo de 2013

Pimiento asado aderezado

Como os comenté en otra entrada, pimientos asados, os voy a recomendar una forma de preparar los pimientos, que mi cuñada, Merce, acostumbra  a elaborar  desde hace mucho tiempo y francamente le quedan muy, muy bien. Por supuesto,  yo la sigo.



Lo que necesitamos
  • 2 buenos pimientos asados
  • 2 cucharadas de aceite de oliva, más o menos
  • 2 dientes de ajo, picados
  • 2 guindillas
  • 2 cucharadas de vinagre, más o menos
  • todo el jugo de asar los pimientos
  • sal
Forma de hacerlo

Echamos el aceite en una sartén, a continuación sofreímos los ajos y las guindillas. Una vez, dorados los ajos, añadir los pimientos con su jugo, el vinagre y por último, la sal.
Dejar reducir el caldo a fuego vivo hasta que va espesando.

Esta forma de preparar los pimientos, un poco alegres, por el picante resulta muy apetitosa para acompañar carne; aunque yo la utilizo en muchos otros platos como ensaladas de arroz, pasta, de legumbres...o lo que la imaginación de cada uno desee.

Otras cosas a tener en cuenta.
Comprobar que los pimientos no son picantes antes de agregarles la guindilla, ¡puede haber sorpresas!



jueves, 2 de mayo de 2013

Pimientos asados

Para conseguir estos pimientos, lo primero que necesitamos es una materia prima excelente, como son los pimientos morrones de León. Concretamente, estos son de un lugar llamado Fresno de la Vega, pueblo famoso por sus pimientos y por su feria, que se celebra todos los años en el mes de septiembre. Aquí os dejo un enlace para que lo conozcáis.





Lo que necesitamos para envasar los pimientos
  • Botes de cristal de boca ancha, preferiblemente; esterilizados, es decir hervidos unos minutos,  antes de rellenarlos.
  • Pimientos morrones
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Limón

Forma de hacerlo

Asar los pimientos poniéndolos en la parte de arriba del horno, a 250ºC, de manera que la piel se oscurezca de forma rápida, pero que su carne quede jugosa, es decir, que pierda la menor cantidad de agua posible.

Retirarlos y quitarles la piel y semillas de su interior, sin que no quede ningún resto, tanto de piel como de semillas. Conservar su líquido cuidadosamente en un recipiente limpio, ya que volveremos a utilizarlo para añadir a los botes de conserva, aunque sobrará.

Rellenar los botes con los pimientos cortados en tiras, añadir su líquido mezclado con un poco de sal, una cucharada de café de zumo de limón ( a modo de conservante), añadir aceite de oliva cubriendo toda la boca, pero sin llegar a su borde. Cerrar herméticamente. Hervir durante 30 minutos cubiertos de  agua unas 2/3 partes del bote, para acabar de realizar la conserva. Dejar enfriar y guardar.

Ya tenemos pimientos para utilizarlos a lo largo del año en múltiples recetas.

En otra entrada os pondré una manera de cocinarlos, que realza su sabor; aunque se pueden consumir tal como salen del bote.

No olvidéis guardar el líquido sobrante de asar los pimientos  en botes pequeños de cristal, sin llenarlos del todo y congelar. Añadidos a muchas salsas aportan un sabor estupendo.






martes, 16 de abril de 2013

Salsa de tomate

Todos los veranos, cuando el sol ha hecho que los tomates estén rojos y con todo su sabor, me dedico a visitar mercados locales y adquirir esos tomates rojos y brillantes  que harán que mis salsas tengan un sabor más intenso. En concreto, los compro en León, tierra con muchas horas de insolación lo que hace que estos tomates sean más dulces. Con ellos hago conserva para todo el año.
Lo que necesitamos
  • 1 kg de tomates
  • aceite de oliva
  • 1 cebolla
  • sal
  • 3 dientes de ajos
  • 1 rama de perejil
 Forma de hacerla
Introducir los tomates en agua hirviendo unos segundos, sacar y enfriar,  para quitarles la piel.
En una cazuela, sartén... echar aceite, cebolla bien picada, el tomate troceado, los ajos picados, el perejil picado y la sal. ¡Muy importante! Dejar que se haga lentamente hasta reducir todo el caldo. Si  se consigue tener paciencia en este último paso,  se conseguirá una salsa excepcional.

Os voy a poner un enlace para conservar la salsa.


lunes, 8 de abril de 2013

Naranja valenciana confitada

Por supuesto que la puedes encontrar en las tiendas, pero la satisfacción de hacerla, merece la pena el esfuerzo. Yo, la utilicé sobre el Roscón de Reyes, como adorno; sin embargo, con las sobras me hice unos desayunos, sobre pan y mantequilla, únicos. Me gusta, especialmente su sabor un poco amargo.


Lo que necesitamos
  • 1 naranja de Valencia
  • 210 g de azúcar
  • 150 g de agua
Forma de hacerlo

  1. Lavar la naranja.
  2. Partirla en rodajas o gajos.
  3. Ponerla en una cazuela a hervir con el resto de los ingredientes, aproximadamente una hora y media, hasta que veamos que el almíbar está formado.
  4. Dejarla enfriar sobre una rejilla, cuidando que las rodajas estén separadas, para conseguir una bonita forma.
Otras cosas a tener en cuenta
Se pueden congelar,  meter en conserva como una mermelada, o comerlas en los días sucesivos como hice yo.
Si las secas un poquito en el horno y cubres de chocolate...otra posibilidad deliciosa.
Edito esta receta ampliándola con la conserva, que hice con  piel de naranja confitada. El proceso es el mismo pero sin la pulpa de la naranja. Esta piel confitada y amarga la usaré en otras recetas dulces como trufas rellenas de naranja confitada y brandy.