Hay muchas variantes, pero creo que lo fundamental es que quede muy jugoso con una crema blanca que no sea líquida.
La forma tradicional dice que hay que dar vueltas y vueltas con una cuchara de palo hasta que casi se deshaga el arroz y se aprecie solo crema, pero a mí, me gusta ver la crema y también el arroz. Vosotros debéis elegir el punto que más os guste.
Lo que necesitamos (Para dos personas)
- Una taza de café de arroz bomba (50 gramos)
- 500 ml - 600ml de leche entera
- 3 cucharadas de nata
- 4 cucharadas de azúcar
- un palo de canela
- piel de naranja
- piel de limón
- sal
- agua
- canela en polvo
Forma de hacerlo
Se pone en una cazuela el arroz con un poco de agua, cubriendo el arroz y un poco de sal; cuando vemos que el agua se agota echamos toda la leche, el palo de canela, el trozo de piel de limón y el trozo de piel de naranja.
Se pone a fuego moderado y se va revolviendo con la cuchara de madera. Observamos como poco a poco espesa ligeramente.
A media cocción se añade la nata y se sigue revolviendo. Cuando ya está espesa se añade el azúcar y aquí, sí que hay que tener cuidado pues tiende a pegarse al fondo con lo que se nos estropearía el postre dándonos un sabor a quemado bastante desagradable.
Se sirve en copas o cualquier otro recipiente de vuestro agrado y se espolvorea canela por arriba.
Os animo a que lo hagáis y lo disfrutéis tanto como yo; eso sí, en dosis pequeñas.

